Blog: El rey va desnudo

¿Cuánto son 4 millones de euros?, Pau Marí-Klose

Ayer estuve en TV3, en la Marató contra la pobreza. Si os interesa, aquí tenéis mi intervención (a partir del minuto 18), centrada en las repercusiones individuales y sociales de la pobreza infantil. La Marató recaudó 4 millones de euros. Seguí algo el programa en televisión a lo largo del día. En mi opinión mantuvo un buen tono y fue generalmente entretenido. Se realizaron excelentes entrevistas, precedidas generalmente de mini-reportajes que abordaban bastante acertadamente problemáticas asociadas a la pobreza. Me consta que los equipos de la TV3 buscaron afanosamente asesoramiento experto, y reclutaron para sus entrevistas a algunos de los principales especialistas académicos en diversas dimensiones de la pobreza, la privación y la exclusión social. Entre las intervenciones que pude seguir, destacaría las de Laia Pineda (Fundació Jaume Bofill), Joan Benach (UPF), Carme Trilla (Caritas) o Albert Sales (UPF). Antoni Basas y Agnes Marquès hicieron buen trabajo en las entrevistas y no tengo más que elogios para los profesionales de la TV3 con que he mantenido contacto en las últimas semanas.

 

La noticia sobre la cantidad recaudada fue motivo de celebración entusiasta al final de la noche, a pesar de que la pobreza aparentemente ha conmovido a los donantes catalanes mucho menos que las enfermedades tratadas en las Maratones celebradas en los últimos años (dedicadas a transplantes de órganos, lesiones medulares y cerebrales, enfermedades minoritarias, etc), donde se recaudó el doble. Es posible que, como me anticiparon, las fechas o el puente situaran la Marató extraordinaria contra la pobreza en condiciones poco propicias para alcanzar mayor recaudación. Habitualmente la Marató tiene lugar en diciembre, antes de navidades, cuando al parecer es más fácil que se ablande el corazón de los telespectadores.

 

Durante las últimas semanas, la Marató se presentaba de forma bastante efectiva en un anuncio televisivo que llamaba a la solidaridad con un gran eslogan movilizador: “Que ningu quedi fora” . En el anuncio, cinco personas de diferentes edades y condiciones se enfrentaban a una especie de juego musical de sillas (cuatro sillas), mientras se recordaba que uno de cada cinco catalanes se encuentra en situación de pobreza. El juego se resolvía de manera solidaria. Las cinco personas se apretujaban en las cuatro sillas disponibles “para que nadie quedara fuera”.

 

Sirva la metáfora, pues, para reflexionar sobre la Marató desde un punto de vista crítico. La Marató se enfrentó, ya desde días previos  a la denuncia de que el tratamiento y estrategia de abordar el problema en televisión avalaba una aproximación conservadora a la pobreza, que descuidaba los orígenes de la pobreza y jaleaba la caridad como solución (ver el contra-anuncio). A mi juicio, el programa afrontó valientemente este tipo de críticas, les ofreció espacio para expresarse (Joan Benach y Arcadi Oliveras fueron bastante explícitos al respecto), e incluso encontró cierta complicidad en los conductores del programa y alguna conexión externa. Las críticas son pertinentes (yo me sumo a su espíritu) pero olvidan que el programa podía cumplir una función necesaria para lograr “solidaridad colectiva”  (en lugar de caridad): la de concienciar sobre la importancia del tema. Uno de los principales obstáculos para que un problema social, como la pobreza, entre en la agenda pública es su invisibilidad social. La pobreza en Cataluña y en España tiene un carácter fuertemente estructural. Hemos tenido tasas insólitamente altas de pobreza durante los años de expansión económica, y el problema se estuvo ignorando.  El problema existía, pero el foco se situaba en otra parte. Se intuía que había pobres, pero no emergían como una prioridad mediatica ni política. Quizás por ello, los indicadores de pobreza relativa nos indicaban sistemáticamente que había un 19% de personas viviendo bajo el umbral de la pobreza, pero sólo un 3% de los españoles consultados por ISSP en 2002 se veían a sí mismo como pobres, y sólo un 8% reconocía que en su barrio vivían personas pobres.

 

En mi opinión, programas como la Marató pueden contribuir a “problematizar” el fenómeno de la pobreza, condición sine qua non para que llegué a preocupar socialmente, interesar a agentes sociales y políticos, y pueda forzar así la acción pública. Creo que no se debe desaprovechar la ventana de oportunidad que nos ofrece la crisis para catapultar el tema a la agenda pública, aunque sea a través de aproximaciones tan discutibles como la de la Marató. Gracias a la Marató estamos debatiendo sobre pobreza, y probablemente sigamos haciéndolo, desde posturas encontradas. A partir de aquí, es importante que el tema no vuelva a salir de esa agenda. Es la mejor baza para que finalmente puedan crearse coaliciones sociales y políticas amplias que pueden impulsar  políticas públicas que aborden rigurosamente la cuestión. Como decía Ralf Emanuel, actual alcalde de Chicago y anterior Chief of Staff de la administración Obama decía acertadamente: "Nunca desaproveches una buena crisis". 

 

En mi opinión, la Marató pecó fundamentalmente de otra cosa: triunfalismo (como, por otra parte no puede ser de otra manera en un espectáculo televisivo que intenta movilizar a la gente). No nos engañemos, cuatro millones de euros es una cantidad insignificante en el contexto de necesidades existentes. La prevalencia de la pobreza se ha incrementado notablemente, y la intensidad de la privación de quienes ya eran pobres ha aumentado todavía más (pueden consultarse algunos detalles, centrados en pobreza infantil, aquí). Frente a este nuevo escenario, los presupuestos públicos dedican una cantidad decreciente de recursos a combatir la pobreza infantil y sus consecuencias. Siempre ha habido  más personas que sillas. Pero ahora algunas sillas han sido retiradas por el gobierno, acuciado ciertamente  por el déficil público, pero muy miope (y algo cruel) en la elección de partidas presupuestarias a recortar.

 

En una recreación de las consecuencias de la pobreza, representada con una pequeña figura de trapo sobre el plató de TV3, una profesora de Trabajo Social presentaba la integración social como una tela de araña a la que las personas se mantienen sujetas por hilos: el empleo, la vivienda, la salud y la familia. Si estos hilos desaparecen (a causa del paro, dificultades para pagar la vivienda, la enfermedad o desestructuración familias) las personas “caen” (Antoni Basas iba cortando los hilos que sujetaban al muñeco de trapo a una telaraña, provocando finalmente su caída). Pero en su caída el muñeco no cae al suelo (se abre el plano televisivo para mostrar que ha caído en una red. La red estaba ahí para representar el trabajo de las entidades sociales que aseguran a las personas más vulnerables mínimos de bienestar y calidad de vida.

 

La imagen ofrecida en esta recreación induce una comprensión inadecuada de cómo funciona el colchón de seguridad. No cabe duda que las entidades realizan una labor encomiable para rescatar a las personas que “caen”. Pero su labor no deja de ser subsidiaria. El principal mecanismo de rescate son, en las sociedades europeas, las políticas públicas de bienestar. En ello consiste el Modelo Social Europeo, en contraste con otros modelos más inhóspitos, como el liberal característico de Estados Unidos, o los modelos vigentes en la mayoría de los países donde el Estado de bienestar no ha llegado a desarrollarse (América Latina, Asia o África).

 

Incluso en un contexto de recortes generalizados, el Estado sigue siendo mucho más importante en la vida de las personas pobres (a través de transferencias y servicios) que el tejido social que les ofrece apoyo y acompañamiento. Es más, es esencial recordar que las entidades sociales se financian de manera muy importante con subvenciones públicas.La Marató de TV3 puede ser una pequeña ayuda en condiciones de restricción presupuestaria y necesidades crecientes, pero buena parte del tejido social existente no sería sostenible sin mecanismos estables de financiación pública. Sin ellos, buena parte de ese tejido social probablemente no habría aparecido, y en todo caso, sería mucho menos efectivo. Es decir, la acción pública, dotada adecuadamente, es imprescindible para asegurar la protección social, y para favorecer el desarrollo de iniciativas de la sociedad civil.

 

Cuatro millones de euros son una miseria. Es el equivalente a lo que le cuesta a la TV3 la retransmisión del campeonato de la Fórmula 1 cada año. Son 26 millones menos que lo que TV3 paga a Mediapro por la retransmisión de partidos de fútbol de la Liga. Es mucho menos dinero que lo que ha dejado de recaudar el gobierno de la Generalitat suprimiendo el impuesto de sucesiones. Son aproximadamente 6.000 millones menos que lo que ha renunciado a recaudar el Estado español tras reintroducir la deducción por compra de vivienda (una medida que beneficia fundamentalmente a bancos y a ciudadanos con hipotecas muy elevadas)

 

Es también una cantidad irrisoria si se compara con la magnitud de los recortes sociales que inciden directa e indirectamente en las tasa de pobreza en nuestro país. En la Marató de TV3 se denunció la situación económica en la que se encuentran muchos hogares con niños. Fantástico. Es importante recordar, sin embargo, que las políticas de apoyo a las familias con niños han sido objeto de recortes especialmente duros (mucho mayores que los recortes que afectan a políticas sociales destinadas a grupos de edad más avanzada, como las prestaciones por desempleo o las pensiones). El gobierno del Estado suprimió el llamado cheque bebé, que procuraba 2.500 euros a todas las familias que tenían un hijo. Según cálculos que hemos realizado con la Encuestade Condiciones de Vida, la supresión de esta ayuda, representa un aumento de seis puntos porcentuales en la tasa de pobreza de las familias con niños de 0 a 1 año. El gobierno de la Generalitat suprimió poco después las prestaciones universales para familias con niños de 0 a 2 años salvo para grupos de rentas muy bajas, lo que sumirá en la pobreza aproximadamente a un 1% adicional de familias con niños de estas edades (de acuerdo a nuestras estimaciones preliminares). La Generalitat sigue sin dotar presupuestariamente un fondo de garantía previsto en la Llei de Famílies de 2006 para sufragar impagos en pensiones alimenticias constatados judicialmente tras un divorcio, que ayudaría a prevenir riesgos de pobreza en hogares monoparentales.

 

Junto a estos recortes que inciden directamente sobre el bienestar infantil, se han planteado otros que lo hacen de manera algo más indirecta. Los niños son objeto de especial ensañamiento en el desmantelamiento del Plan Educa 3 por parte del gobierno de Rajoy, que promovía el desarrollo de una red de guarderías públicas en todo el Estado. En ese sentido, en los presupuestos de 2012, la Generalitat también ha aplicado las tijeras sobre las guarderías (los recursos públicos se reducen en un 20%). Se trata de políticas de austeridad especialmente lesivas para los niños pobres, que constituye el colectivo que más puede beneficiarse de la educación infantil, ya que estos centros pueden corregir déficits cognitivos que aparecen ya en las los primeros años de vida y lastran el progreso educativo posterior. A todo ello hay que añadir otros recortes en educación pública del ministro Wert.

 

Los niños son también víctimas de las políticas de austeridad en iniciativas y prestaciones que benefician a sus padres.La Generalitat ha paralizado las mejoras previstas en algunos barrios degradados, ha reducido servicios en la sanidad (con el cierre de quirófanos y urgencias), ha recortado sustancialmente las rentas mínimas de inserción ( 420 euros para personas y familias sin recursos) y ha congelado prestaciones que benefician a nuevas familias (como las ayudas al alquiler).

 

Por tanto,  la administración pública ha retirado sillas,  ya sea por obligación o por devoción (ideológica), y esas sillas no van a ser reemplazas por la iniciativa social, por grande y encomiable que sea su grado de compromiso, o efectivas sean sus llamadas a la solidaridad individual. Cualquier idea en sentido contrario, es llamar a engaño.

Escribir un nuevo comentario: (Clica aquí)

123miweb.es
Caracteres restantes: 160
Aceptar Enviando...
Ver todos los comentarios

Comentarios

14.11 | 11:48

Holes... Soc l'Alexandre Coello, professor del Departament d'Humanitats de la UPF. Vaig llegir el teu llibre i em va agradar molt. Voldria contactar amb tu.

...
20.09 | 16:44

Me gustaría saber si el Dtor Pedro Gallo Puelles es hijo del Dtor.Don Francisco Gallo Puerto.Gracias

...
22.05 | 23:45

Hola soy de argentina descargue el cuaderno de ejercicios excel y me quede en formulas no entiendo la hoja en la que hay un aumento del 20% me podría ayudar?

...
10.03 | 20:38

Buenas Tardes
Don Diego, le escribo desde Chile. Me puede dar un mail para poder hacerte unas consultas?

Gracias

...