6. jun., 2012

Cigüeñas en crisis, Pau Marí-Klose

Hace dos semanas presenté un gráfico que sugería una correlación entre aumento de desempleo y disminución de la nupcialidad a nivel provincial. Hoy me ocupo de la tasa de natalidad. Entre 2007 y junio de 2011 disminuyó cerca de un 5% (de 10,94 a 10,45 nacidos por mil habitantes).  Pero en algunas provincias ese descenso ha sido mucho más acusado. Por ejemplo, en Tenerife es del 14,1%. En otras provincias la tasa de natalidad ha aumentado. En Cuenca, por ejemplo, lo hace en un 8%,

 

Subo un gráfico que relaciona el aumento del desempleo (entre el primer trimestre de 2007 y el primero de 2010) y la disminución de la tasa de natalidad. La recta ajusta bastante bien (R2=0,57). La tasa bruta de natalidad ha disminuido en las provincias donde más ha aumentado el desempleo (como Tenerife, Murcia, o Alicante), y en cambio, aumenta en provincias donde el desempleo se ha incrementado menos (como Albacete, Cuenca, Gipuzkoa, Araba o Lugo). Aunque no resulta nada fácil reconstruir los mecanismos que podrían subyacer en una posible relación  de causalidad, se adivinan algunas posibilidades. El aumento del desempleo representa un factor de incertidumbre, que desanima compromisos a largo plazo. La decisión de tener un hijo entraña un compromiso de esta clase, y conlleva inversiones que resulta difícil plantearse en un entorno de incertidumbre económica y laboral. La desaparición de dispositivos de apoyo público a las familias que deciden tener un hijo (como el llamado cheque bebe) acentúa los desincentivos para tener hijos.